28 septiembre 2017

INTUICIÓN



“Así, algunos creen que hay un mensaje para nosotros en todas y cada una de las acciones y situaciones por las que pasamos cada día, y otros dicen que eso no es posible. ¿Quién tiene razón? Pues depende. En realidad ambos. Para algunos de ellos quizás sí hay un mensaje y para otros quizás no. ¿Cómo lo sabemos? Solo tú lo puedes saber, porque solo tú vives tu realidad. El problema es que la mayoría de las veces no somos conscientes de este tipo de cosas y no queremos o no sabemos verlas e interpretarlas, así que pasan delante de nosotros, bajo nuestras narices, disfrazados de oportunidades, problemas repentinos, encuentros fortuitos, puertas cerradas, puertas abiertas, charlas entre extraños y conversaciones con amigos, y un sinfín de formas, que, en el fondo, no son nada más que parte de la multitud de eventos que nos pasan cada día. ¿Te imaginas si supieras leer claramente cada momento y cada acontecimiento y entender el posible mensaje oculto en él?”
David Topí


La intuición, del latín intuitio, «mirar hacia dentro» o «contemplar». Ha sido estudiada desde varios ángulos. 

Refiere Philip Goldberg: “la palabra intuición significa varias cosas para diferentes filósofos, psicólogos y profanos en la materia, pero el sentido básico de la palabra ha sido captado en la definición que nos ofrece el diccionario: "el acto o facultad de saber directamente, sin el uso de procesos racionales". Esta definición es tan vasta que podría aplicarse a una extensa gama de experiencias cognoscitivas. Emmanuel Kant, por ejemplo, la usaba para referirse a la percepción sensorial ordinaria que, estrictamente hablando, es justificable. Otras aplicaciones la han limitado a un solo reino, como la resolución de problemas, la creatividad o el misticismo. Para nuestros propósitos, no emplearemos el significado de Kant orientado a la percepción, puesto que eso haría que la expresión resultara trivial, pero no limitaremos su uso en ninguna otra forma. La intuición se aplica a cualquier cosa conocible, incluyendo las vagas corazonadas y los sentimientos acerca de las cuestiones mundanas, los descubrimientos importantes de conceptos y hechos, y la revelación divina. En su uso ordinario, intuición podría significar un acontecimiento o suceso ("tuve una intuición") o una facultad de la mente ("usé mi intuición"). También hay una forma verbal: "Intuí la respuesta". También puede aplicarse a un atributo de la personalidad ("ese tipo es realmente intuitivo"), o a un estilo de funcionamiento, un enfoque relativamente libre, no estructurado e informal a los problemas, que contrasta con el estilo sistemático más deliberado al que comúnmente nos referimos como "analítico" o "racional". No obstante, el sentido básico de la palabra sugiere espontaneidad y proximidad; el conocimiento intuitivo no está mediado por un proceso consciente o racional deliberado. Empleamos la palabra cuando sabemos algo, pero no sabemos cómo lo sabemos”.

El método fenomenológico está fundamentado en la intuición sobre el mundo exterior, aunado al mundo interior, como un puente entre las riberas objetiva y subjetiva. Mientras que el método introspectivo es subjetivo y se basa en sensaciones, sentimientos, fantasías e imágenes. 

Alguna de las definiciones rígidas, que comprimen la intuición a un simple razonamiento rápido, es como la que da C. Gálvez (1986), escribiendo que “deben ser entendidos en su sentido correcto los términos intuición o intuitivo para hacer referencia a una captación intelectual inmediata; sin confundirlo con lo que llaman corazonada, presentimiento, inspiración, o algo instintivo”.

Según Robin M. Hogarth, las intuiciones las podemos clasificar en dos grandes bloques. Un tipo serían los juicios intuitivos retrospectivos que son de naturaleza diagnóstica. Y en la segunda categoría se encontrarían las inferencias prospectivas; es decir, las predicciones. Por lo general, la persona es incapaz de explicar por qué llega a una determinada conclusión o decisión.

En este artículo divulgativo nos interesa referirnos tanto a la intuición como un camino no racionalista que surge a través de una sensación, percepción o emoción en su sentido de resonancia para captar algo intelectual (conocimiento) y valernos de ello de muchas maneras para facilitar psicoterapia o simplemente para beneficiarnos de saber o prevenir algo relativo a nuestra vida.

William Duggan, en su libro “Intuición Estratégica”, señala: "Este destello perspicaz es un elemento clave de los grandes logros de la historia de la humanidad. Así fundó Bill Gates Microsoft y Paul Allen Google, así Picasso encontró su estilo expresivo y así Napoleón conquistó Europa. Es la forma como los innovadores logran sus creaciones, como los artistas adquieren sus ideas creativas y como los científicos realizan sus descubrimientos".

¿Que tienen en común Bert Hellinger, Fritz Perls, Alejandro Jodorowsky y Milton Erickson? Entre otras cosas, que tenían o tienen apertura fenomenológica, eran/son agudos sensitivos (observadores y escuchas) e intuían sobre lo que mostraba o estaba detrás de la fachada del paciente.

INTUICIÓN Y CHEQUEO DEL INCONSCIENTE
La intuición proviene del inconsciente y es implícita y rápida, muchas veces no se puede verbalizar un argumento. No cualquiera la capta cuando surge ni todos la hacen consciente o saben aprovecharse de ella.
La consteladora Brigitte Champetier llama chequeo interno al diálogo que se tiene con el inconsciente para saber su respuesta. Por ejemplo, nos dice que para responder 'sí' se expanden o aligeran los pulmones o el diafragma, también se hacen fuertes los músculos; y cuando la respuesta es 'no', algo se aprieta, se debilita o se cierra en nuestro cuerpo, con sensación desagradable.
Continúa Champetier: “Una vez centrado, el constelador necesita reconocer la intuición, la voz del movimiento del espíritu para distinguirla de las proyecciones y fantasías prepotentes que frecuentemente nos vienen del ego…”.
Champetier también sugiere se establezca un código de diálogo con nuestro guía inconsciente, por ejemplo a través de una sensación que signifique no y una sensación para el sí, las cuales se establecen practicando previamente y que surgirán entonces. Otra de las maneras que sugiere es usar la verificación muscular kinestésica. Para mayores detalles, leer su libro “Empezando a Constelar”.

INTUICIÓN Y SENSACIONES EN EL CUERPO
Hay que practicar el escuchar a nuestro cuerpo. Estando atento a las señales que nos da y que están relacionadas con algo que nos está sucediendo o nos sucederá. Me refiero a señales como escalofríos, picazón en alguna mano, presión en el pecho, dolor en estómago, entre otros. Con la experiencia nos tiene que quedar clara la relación que hay entre estas -u otras- señales con algún suceso positivo o negativo que está sucediendo o está por suceder, hacia nosotros o hacia un ser querido.
En este momento recuerdo que se hizo un experimento donde una coneja estaba en un submarino bajo el mar. A varios kilómetros de distancia y sobre el nivel del mar matan a su conejo cría y a la mamá coneja (con aparatos) le detectan reacciones en ese preciso momento. Lo que pasa es que recordemos que según los cuánticos estamos interconectados, sin importar la distancia, y es mayor la conexión cuando es mayor el afecto o la familiaridad.
Cuando una persona tiene una sensación agradable o desagradable, posterior y relacionada a una intuición “positiva” (ligereza, paz, serenidad, bienestar indescriptible u otra) o “negativa” (dolor, picazón, ruido intestinal u otra), esto se mancomuna con los chakras existentes en esas zonas. Señalemos las zonas más frecuentes donde sentimos estas sensaciones:
*Zona bajo el ombligo: A una distancia de 4 ó 5 centímetros del ombligo está el segundo chakra, también llamada chakra sacro o Punto Hara del equilibrio según los japoneses, y relacionado también a los instintos.
*Zona arriba del ombligo: A una distancia de 3 ó 4 centímetros del ombligo está el tercer chakra, también llamado plexo solar, muy importante en la resonancia de las emociones.
*Zona del corazón: Aquí se encuentra el cuarto chakra, también llamado cardíaco, asociado con aspectos como compasión, amor espiritual e intuición sensitiva.
*Zona del entrecejo: Se encuentra ahí el sexto chakra, el Tercer Ojo, vórtice de energía donde se estimula el desarrollo de la intuición clarividente, en conexión al Campo Fuente o divino.

INTUICIÓN Y SEÑALES
Dice Laura Rivas que siendo perceptivos y observadores podemos captar señales buenas y malas, así como encontrar mensajes en los sueños que tengamos.
Respecto a las señales, cada persona tiene que descubrir su propio código. También, no hay que olvidar que existe un inconsciente colectivo, lo cual aplica tanto para señales como para sueños, aunque será la personalización de la señal o el sueño lo que nos dará el mensaje real. Por eso, cualquier guía de sueños y señales hay que tomarla con precaución. Además de que hay que saber entender significados esotéricos y significados proyectivos.
Por ejemplo, para mí es buena señal ver mariposas blancas, si veo un colibrí significa sacrificio. Haber visto pájaros negros en mi jardinera se ha relacionado con hechos funestos en mi familia. Y así, ha habido más señales, “buenas” y “malas”. Más ejemplos personales en los que por experiencias previas he llegado a comprobar: Cuando me da picazón en la mano izquierda es porque pagaré dinero muy pronto; picazón en la mano derecha es porque pronto recibiré dinero. Cuando tengo un paciente en sesión y yo salivo más de lo normal es porque dicha persona viene muy “cargada” de problemas. Cuando en la Institución que laboro siento una extraña incomodidad corporal y ansiedad mayor a lo normal es porque pronto me llamarán para involucrarme en una situación conflictiva, generalmente por la ‘mala leche’ de algún/a compañero/a.
Además, como parte de las señales podemos considerar instrumentos como el Tarot, la numerología, la interpretación de sueños, entre otras que nos ayudan a intuir, como las “casualidades” o sincronicidades, y situaciones que se salen de la rutina o de la lógica, sobre lo cual hay innumerables libros y cursos, tanto a nivel académico como exotérico y esotérico.

DESPUÉS DE LA INTUICIÓN
La intuición no es efectiva el 100% de las veces, como no lo hace la verificación muscular ni las intuiciones psicoterapéuticas o empresariales. Por lo que es importante pulir y profundizar una intuición con el razonamiento o la creatividad. Así les ha funcionado a científicos, empresarios, terapeutas, entre otros.

Leticia Montoya Carrasco nos dice que las intuiciones nos sirven para: 1) Detectar oportunidades, 2) Tomar decisiones acertadas, 3) Encontrar soluciones creativas a los problemas, 4) Saber lo que sentimos en un momento dado, y 5) Sintonizar con los demás.

Recomienda David Topí: “Formula preguntas: la intuición siempre está a nuestro servicio y es posible hacerle todo tipo de preguntas. Eso sí, las cuestiones han de ser concretas o la respuesta se podría interpretar de varias maneras. Interpreta los mensajes: para descifrar el significado de tus impresiones, analízalas detenidamente. Busca similitudes entre las palabras y pregúntate qué quieren decir para ti. Utiliza la asociación de ideas. Si la intuición se ha manifestado mediante imágenes o símbolos, como ocurre en los ejercicios de visualización, entonces intenta averiguar qué significan éstos para ti, o conviértete en el propio símbolo para ver qué sientes así. La intuición, como todo, requiere entrenamiento y práctica. En realidad, sólo requiere que se le preste atención y se actúe según su consejo, pues ello refuerza el hábito de escucharnos a nosotros mismos a un nivel más interno y más inconsciente donde existen respuestas y conocimientos que no tenemos a nuestra disposición en la mente agitada de nuestras horas de vigilia”.

-Hacer caso de la intuición y responder con preparación, haciendo lo necesario para que ese aviso nos permita ganar tiempo, trátese de una solución, diagnóstico o predicción.

CONCLUSIÓN
Valorada más en las filosofías orientales que en las occidentales, la intuición es como una estrella fugaz que la podemos cristalizar en un diamante que hay que saber pulir y descifrar. Sin el ego, estando conectados con nuestro interior.
A mi juicio, el mejor libro que he leído y aplicado parcialmente es el de Laura Day “La Intuición Eficaz”, donde esta autora te transmite sus experiencias como experta intuitiva y nos brinda varios ejercicios con los cuales podemos desarrollar más la intuición, que todos tenemos en menor o mayor grado.
Es obvio que quienes valoramos la intuición nos sirvamos de esta para aplicarla en nuestra vida personal y también cuando facilitamos psicoterapia. Para que esto pase intervienen varios elementos:
1.-Así como en otras condiciones, hay personas que nacen con una predisposición o mayor facilidad para intuir, por ejemplo, las mujeres suelen ser más intuitivas.
2.-La preparación espiritual, esotérica y psicoterapéutica (de cualquier tipo) desarrolla en algún grado la intuición. Digo en algún grado, porque dependerá del tipo de práctica, perseverancia y disciplina que tenga cada persona.
3.-El método fenomenológico, usado por gestaltistas, consteladores, existencialistas, entre otros terapeutas, al valerse de la intuición como una de sus herramientas básicas, la valoran y la desarrollan en su práctica; a mayor práctica, mayor intuición valiosa.
4.-Eliminar o disminuir egos (defectos psicológicos) contribuye a quitar el “ruido” de distracciones racionales o superficiales.
5.-Autoobservarse constantemente, viviendo el aquí y ahora, prestando atención más profunda a lo que sentimos, pensamos, ensoñamos y soñamos. De ahí surgirán serendipias científicas, innovaciones terapéuticas, realizaciones personales, orientación vocacional, etc.
6.- Hay que desarrollar más el hemisferio cerebral derecho, a través de prácticas de meditación, oración, artes, relajación, terapias, identificación y expresión de emociones, expresión corporal, creatividad, dibujos, autoobservación para ‘escuchar’ el cuerpo y los sueños, tener mente abierta yendo más allá de los racionalismos dogmáticos y dualistas.

REFERENCIAS
-Day, Laura (1997). “La Intuición Eficaz”. España: Martínez Roca
-Duggan, William (2009). “Intuición estratégica. la chispa creativa en la realización humana”. Ediciones Granica
-Goldberg, Philip (1990). “Las Ventajas de la Intuición”. México: Ed. Diana
-Jenny Moix Queraltó 14 NOV 2010 ¿Podemos fiarnos de la Intuición?:
-Martínez Bernal, Juan Carlos (1999).“La Teoría de la Personalidad de Carl Rogers. Una Aproximación Fenomenológica”. Ensayo para Titulación de Licenciatura en Psicología en la Universidad de Colima
-Montoya Carrasco, Leticia. La Intuición. Instituto Superior de Estudios Psicológicos. España
-Rivas, Laura  (2011). “Sueños y Señales”. México: Alamah
-Topí, David (2011). El poder de la Intuición. Ediciones Arcopress. España.


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