20 junio 2017

FACILITACIÓN VOCACIONAL



Basado en mis experiencias de un año en Orientación Vocacional (como prestador de servicio social y luego como trabajador, en labores tanto en la Dirección de dicha dependencia como en algunos bachilleratos) en la Universidad de Colima, hace un buen rato (en 1997 y luego en 2001), además de mi visión posterior y actual, sin repetir lo que escriben los libros de orientación vocacional, considero que:

La vocación se facilita, se redescubre, se hace consciente; no se impone, no se aconseja ni se manipula.
La vocación puede ir acompañada o no por la habilidad y el talento.
No hay una sola vocación, hay varias, hay que irlas descubriendo al darnos cuenta en la vida cotidiana, en lo que nos dicen los demás, en lo que nos motiva, en lo que “soñamos” despiertos, lo que nos atrae y llama la atención, hacer conciencia de los gustos y habilidades.
Después vienen los detalles prácticos de viabilidad, de aspirar, de saber dónde, cómo y de a cómo.

LA INTUICIÓN
Si la vocación es una inclinación, llamada, inspiración o motivación para emprender una carrera u oficio, entonces considero que dicha vocación está asociada también a la intuición, a un llamamiento de nuestro interior, a algo que surge de nuestros valores porque será un modo de vida.
Y la intuición de la vocación se puede capturar en sueños (dormido o despierto), “corazonadas” e impulsos que nos llevan o atraen hacia algo relacionado con una profesión u oficio.

IMPORTANCIA DE LA PSICOTERAPIA
Es importante la ayuda terapéutica, no tanto para ser simples aplicapruebas, sino para fungir como facilitadores y que el consultante descubra su potencial, sus habilidades y vocaciones. En esto, sale sobrando qué enfoque psicoterapéutico tengamos, el propósito es que le seamos útil. Y entonces, se requiere la preparación terapéutica del orientador vocacional, para que éste a su vez facilite terapia individual y grupal a los educandos que requieren este tipo de orientación vocacional.
Aquí, a veces se revela que debido a una experiencia impactante, el interesado se encauza hacia una profesión. A veces es por la admiración a una persona, en otras ocasiones por la presión o amenaza de un familiar o de toda una familia. ¿Para qué dedicarse entonces a ese oficio o profesión?, ¿Para satisfacción/motivación/meta propia o de otra persona? ¿Cuál es tu proyecto/sentido de vida? ¿Cuáles son tus valores?

LOS MAESTROS Y LOS EXPERTOS
¿Qué dicen los docentes sobre los desorientados vocacionalmente? Hay que escuchar las opiniones de quienes evalúan al interesado.
También, hay que investigar a los expertos, es decir a las personas que ya laboran o hacen lo que es de interés de la persona. Si le interesa arquitectura, hay que buscar a un arquitecto para entrevistarlo y conteste dudas del interesado.

EXPERIENCIA PROPIA
Hablaré de mí. De niño soñaba con ser arqueólogo, luego quería ser astrónomo. Ya en el bachillerato, me empezó a atraer la Psicología, también me di cuenta que tenía habilidades para las matemáticas y la química. Sí, me aplicaron algunos cuestionarios y recibí pláticas de orientación vocacional, de lo que en realidad capté muy poco. Investigando y sabiendo que para ser astrónomo se requería mucho dinero y viajar a otras ciudades descarté esto. Dubitativo, me decidí por ingresar a la Facultad de Ciencias Químicas, hasta que fui profundizando en el modo de vida de lo que implicaba ser un ingeniero químico y no me gustó, no estaba dispuesto a vivir así, abandoné esta carrera al año. Entonces fui a Psicología, y aquí sí di al clavo, esto ha sido lo mío, aquí me he desarrollado y es una de mis vocaciones.
Además, mi padre y mi suegro destacaron en sus profesiones, iniciando como autodidactas. Moraleja: no siempre es indispensable el aspecto académico para sobresalir o triunfar en la vida.

LOS TESTS
Más allá del Kuder, Thurstone, 16PF, FODA, VAKOG, Hartman de Valores, HTP, etcétera, cualquier instrumento escrito u oral no es definitivo ni predice el destino de una persona. Por lo que cuando alguien realiza un cuestionario, inventario, test, entrevista o lo que sea, solamente accede a una información, guía o diagnóstico que le pudiera servir o no para tomar una decisión.
Nos podrán clasificar, “medir”, cuestionar, etiquetar, diagnosticar, suponer una tendencia, etcétera, sin embargo, nadie podrá asegurar qué estudiaremos o a qué nos dedicaremos.
Así que, más allá de qué tan “completos” o no puedan estar los instrumentos que se apliquen, hay que tomar sus resultados de manera relativa, integrarlos con otros resultados de pruebas proyectivas, con lo observado en entrevistas y sesiones de psicoterapia.



Según la opinión del Jefe Departamento de Orientación Vocacional de la UNC, el Lic. Sergio Porcel de Peralta, "estas herramientas en realidad son cuestionarios sobre intereses y habilidades. No existen instrumentos con la capacidad de indicar qué debe elegir y hacer cada quien".
 

CONCLUSIÓN
La orientación vocacional no se logra con una plática ni contestando una hojita de preguntas. Requiere todo un proceso, cuya duración es indefinida y corresponde al interesado definir y decidir.
Por lo que, si me apuran, yo ya no le llamaría “Orientación”, le llamaría a esto FACILITACIÓN VOCACIONAL.


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