18 septiembre 2016

TÉCNICAS DE ANTEOJOS HEMISFÉRICOS Y UN OJO POR VEZ



Se ha investigado desde las últimas décadas del siglo XX, cada ojo conecta al hemisferio contrario al lado en que se encuentra. Es decir, a través de un conducto diferente, el ojo izquierdo conecta al hemisferio cerebral derecho, y el ojo derecho conecta el hemisferio cerebral izquierdo.

El Dr. Rubén Pascual, en su página web ( 1 ) señala que, basado en las últimas investigaciones sobre la lateralidad cruzada de los ojos: “Existe ‘dominancia’, pero ni es constante ni de un solo ojo. Nuestro cerebro, a la hora de integrar la imagen, decide fusionar, anular o dominar la información de forma selectiva y para cada minúsculo punto de nuestro campo visual. Y eso cambia a cada instante. Entonces, ¿no existe la dominancia ocular como algo estable y global de uno ojo entero?. Hasta cierto punto, puede existir. De eso saben los oftalmólogos infantiles y estrabólogos. En caso de que un ojo ofrezca una imagen de muy mala calidad (por una graduación grande, una catarata congénita, etc), significa que cada una de las columnas de dominancia ocular, la imagen de un ojo siempre será la elegida, frente a lo que ofrece el ojo con el problema visual. Hablamos del ojo vago. Un ojo vago conlleva que el otro sea ‘dominante’, aunque es una terminología no necesaria. Con ojo vago y ojo sano es suficiente, no necesitamos ese término de ‘dominancia ocular’. En casos de estrabismo, pasa algo parecido: como los ejes visuales no están alineados, la información entre ambos ojos es absolutamente dispar. El cerebro se ve obligado a elegir una sola imagen, por lo que sistemáticamente escogerá un ojo para todos los puntos del campo visual y continuamente”.

EL OJO IZQUIERDO Y EL OJO DERECHO
Según el mito egipcio, el sol y la luna serían el ojo derecho e izquierdo de Horus, hijo de Osiris e Isis. ( 2 )
Dice Jodorowsky que el ojo derecho… es el intelectual, mientras que el izquierdo… es el del corazón, el ojo profundo, el de la receptividad.
Martin Brofman (1990) en su artículo “La visión como una metáfora”, señala que: “Metafísicamente, el ojo derecho (el Ojo de la Voluntad) representa ver claramente lo que uno quiere, y el ojo izquierdo (el Ojo del Espíritu) representa ver claramente lo que uno siente. Estos rasgos se invierten en los zurdos”. ( 3 )

Vernon Coleman (1999), citado por Joan Marc en su Diccionario de Bioneuroemoción 2016 ( 4 ), menciona que: “Para los diestros (al revés para los zurdos):
Ojo Izquierdo: Es el ojo de la defensa y del peligro. Mira a lo lejos (para disparar). El ojo que dirige el movimiento, identifica a los enemigos.
Ojo derecho: Ojo del reconocimiento y de la afectividad. Ojo que memoriza, compara las caras. Relacionado con los hijos, la familia, los amigos y nuestra identidad “.
Mireya Larruskain en agrega que el ojo izquierdo: “tiene relación con la imagen que tengo o que doy, de mí mismo”.  ( 5  )

En su web ( 6  ), la psicóloga Mónica Calderón menciona que: “El ojo izquierdo representa lo que uno ve de sí mismo. Esta forma de verse está influenciada por lo que aprendimos de nuestra madre, ya que el lado izquierdo está relacionado con nuestro principio femenino.
El ojo derecho representa lo que vemos fuera de nosotros. Esta forma de ver el exterior está influenciada por lo que aprendimos de nuestro padre, ya que el lado derecho del cuerpo está relacionado con nuestro principio masculino”.

Alfonso Jiménez nos comparte en  (  7  ) que: “Primero, tenemos una mano líder (la diestra en la mayoría de las personas), segundo, tenemos un ojo líder. Volviendo a los ojos, el derecho es el líder aproximadamente en el 66% de los casos. Se han desarrollado test específicos para determinar esto. Se basan en el proceso de percepción de información visual, por ejemplo, la percepción de textos, de la derecha a la izquierda o al revés Estos estudios se llevaron a cabo en el Institute of Cognitive Neurology of the Modern University for the Humanities ( 8 ). El experimento involucró solo a estudiantes diestros, pero resultó que algunos de ellos tenía el ojo izquierdo como líder. A los estudiantes que se sometieron al test se les ofreció leer un texto en una pantalla, donde el texto estaba colocado en la parte derecha o izquierda de la pantalla. Resultó que las personas que poseían como líder el ojo izquierdo leyeron el texto más rápido cuando se colocó a la izquierda que cuando se puso en la parte derecha. Sin embargo, para los que tenían el ojo derecho como líder no se observaron diferencias”.

La Dra. Raquel C. Ferrazzano de Solvey (2006) cita que: “En 1994 Frederick Schiffer demostró la activación que se producía en uno u otro hemisferio por medios tan sencillos como ingeniosos: midió la temperatura de los oídos de los sujetos con un termómetro digital y observó que esta bajaba significativamente del lado del hemisferio activado. La explicación es que la corteza cerebral al activarse requiere más sangre la cual es sustraída del lugar más cercano a ella que es el pabellón auricular homolateral. En 1998 propone en lugar de lentes de contacto, la utilización de anteojos pintados de negro en una proporción determinada para bloquear la luz, con el propósito de activar los hemisferios por separado. Al parecer todos estos equipos de investigación estaban realizando una suerte de comisurectomía sin cirugía”. Sobre esto, en el libro donde colabora escribiendo algunos capítulos ( 9  ) menciona 4 referencias de investigaciones realizadas por F. Schiffer y colaboradores.

TÉCNICA DE UN OJO POR VEZ
El método de “Un Ojo por Vez”, desarrollado en el año 2000 por los canadienses Audrey Cook, PhD., y Richard Bradshaw, PhD., consiste en observar el problema a resolver con un solo ojo alternadamente (se tapa el otro), activando también los hemisferios cerebrales por separado. Se pueden buscar dos cosas:
1- El “shock” o incredulidad acerca de lo sucedido, habitual en situaciones altamente traumáticas. Su resolución es la única manera de poner en marcha la desensibilización del trauma. A menudo se observa que con uno de los hemisferios la persona “cree” lo que le ha pasado, pero con el otro “no lo puede creer”.
Es decir lo sabe con el cerebro, pero lo niega con el corazón. Su discurso está plagado de “no lo puedo creer!”, “es imposible!”, “me voy a despertar y habrá sido todo un sueño”. Con este des equilibrio viene la incapacidad de pensar claramente. Se desactiva el cerebro anterior, corteza prefrontal, (área creativa, que permite nuevos aprendizajes) y se activa el cerebro posterior que toma el comando.
2- El otro hallazgo es el de la presencia de ciertos puntos en el campo visual, llamados “nudos”, que aparecen al hacer recorrer con la mirada de un ojo por vez y lentamente todo el campo visual mientras la persona piensa en el hecho. En estos nudos se con centran curiosamente las emociones más disfuncionales, que aparecen ligadas a sensaciones físicas, como mareos, náuseas, y ansiedad. Una vez disueltos estos “nudos”, con una técnica apropiada, el problema comienza a ser procesado y a desaparecer, o se reduce a su mínima expresión.  ( 9  )
La alternativa más conocida para esta técnica es que el consultante cubra un ojo con una mano y deje despejado la totalidad de su otro ojo. Lo cual alternará con el otro ojo cuando el indique el terapeuta.                    
Otra alternativa para usar esta técnica es usar anteojos con una lente oscura (y opaca) y el espacio de la otra lente que quede vacío para que el ojo de ese lado pueda observar.



TÉCNICA DE ANTEOJOS HEMISFÉRICOS
F. Schiffer MD. comenzó a usar unos anteojos similares dentro de una terapia estructurada y psicodinámica. Nosotros (Solvey y Solvey-2000), desarrollamos el sistema de aplicar un gradiente, secuencial y alternado, que opera como desensibilizante, durante todo el proceso terapéutico y que produce una reestructuración cognitiva concomitante, hasta lograr en poco tiempo, a veces en minutos, la desensibilización (ecológica) del tema tratado.
Consiste en unos anteojos especiales, que permiten entrar la luz con un ángulo de incidencia tal de manera que impresione sobre la parte nasal de la retina del hemisferio opuesto al que se quiere activar, lo que permite estimular separadamente los dos hemisferios cerebrales, de modo que el sujeto puede “ver” dos puntos de vista propios y diferentes respecto a un mismo problema, ambos reales.

Los Dres. Solvey (Pablo Solvey y su esposa Raquel Ferrazano de Solvey, 2000), desarrollaron aún más esta idea y siguieron investigando en su clínica, indicando a los pacientes que continuaran cambiando los anteojos secuencialmente. Observaron que rápidamente se producía un gradiente descendiente de la perturbación, la cual, crecientemente se desensibilizaba durante todo el proceso terapéutico y se lograba al mismo tiempo, una reestructuración cognitiva del tema tratado, hasta lograr en poco tiempo, a veces en pocos minutos, la desensibilización completa del mismo. ( 9  )

A medida que el tema “problema” es observado varias veces en forma alternada y secuencial con los dos hemisferios, estos van integrando sus percepciones acerca del mismo, bajando la intensidad de la perturbación que la situación provocaba hasta des aparecer como por “arte de magia”, y “el problema” deja de serlo.

En unas gafas adaptadas para la técnica de ‘Anteojos Hemisféricos’, un lente estará en su totalidad  oscuro y opaco, mientras que el otro lente tendrá aproximadamente oscuro y opaco el 60% del espacio, y ahí habrá también un 40% de espacio vacío ( 10  ). Y las otras gafas tendrán la misma proporción, aunque en distinto lente. Es importante mencionar que las partes oscuras de las lentes tienen que ser totalmente negras y opacas, sin transparencias que permitieran ver algo a través de ellas. Ver las imágenes de los lentes adaptados para esta técnica.


PROTOCOLO GENERAL DE LAS TÉCNICAS DE ANTEOJOS HEMISFÉRICOS Y UN OJO POR VEZ
1.- Elegir el tema a tratar.
2.- En este punto se indaga (sobre el tema elegido a tratar) cuál es la imagen más perturbadora, la creencia negativa, la creencia positiva (y su valoración con la Escala VoC de Shapiro), la emoción y la sensación corporal.
3.- Evaluación del nivel de perturbación inicial con ambos ojos descubiertos, con una escala de 0 a 10, usando la Escala SUD (Subjective Unit of Distress) de Unidades Subjetivas de Perturbación  (creada por Joseph Wolpe, 1969).
4.- Evaluación del nivel de perturbación con ojo derecho (hemisferio izquierdo). Nota: se usa la Escala SUD de Wolpe. Además de la creencia negativa, la creencia positiva (y su valoración con la Escala VoC de Shapiro), la emoción y la sensación corporal.
5.- Evaluación del nivel de perturbación con ojo izquierdo (hemisferio derecho). Nota: se usa la Escala SUD de Wolpe. Además de la creencia negativa, la creencia positiva (y su valoración con la Escala VoC de Shapiro), la emoción y la sensación corporal.
6.- Se inicia el reprocesamiento, cambiando alternadamente los anteojos hemisféricos o tapando un ojo por vez, calibrando las creencias negativas, las emociones y el chequeo de las sensaciones corporales, hasta lograr la integración de la información en ambos hemisferios y el descenso de la perturbación.
7.- Evaluación del nivel de perturbación final con ambos ojos descubiertos. (Solvey, P. & Ferrazzano de Solvey, R., Manual TIC, pág. 46, 2014). Nota: se usa la Escala SUD de Wolpe, y para evaluar el nivel de la creencia positiva se usa la Escala VoC de Shapiro.  ( 10 )

BRAINSPOTTING (BSP) CON UN OJO
Nos dice David Grand: “Los mecanismos que rigen el enfoque BSP aún están por ser comprendidos o conocidos en ámbitos fuera de la base de conocimientos del autor. Se sabe que el ojo es una extensión del cerebro. Contiene alrededor de 125 millones de células nerviosas sensibles a la luz (foto-receptores) que generan señales eléctricas que permiten que el cerebro vea. Hay tanto un sistema visual consciente como uno inconsciente y cada proceso transcurre a lo largo de vías separadas en el cerebro. El sistema inconsciente guía la acción y el sistema consciente reconoce los objetos (Carter, 2009). Se postula que con el BSP “donde miras afecta a cómo te sientes” y que las diferentes posiciones oculares de alguna manera correlacionan con actividad neuronal específica y con la experiencia interna. También parece que, por al mantener la mirada durante el estado de activación focalizada en torno a un asunto, la actividad neuronal está más focalizada y conduce a un procesamiento más económico y una resolución de la experiencia interna tanto neuronal como de las sensaciones sentidas. El autor, como muchos otros, cree que las conexiones neuronales están orientadas a la curación (Badenoch, 2008). También cree que esto está impulsado por el instinto de supervivencia que está en la base toda la experiencia animal y humana. Asimismo, el autor cree que nada se lleva a cabo en el sistema humano que no afecte a todas las otras partes y a la totalidad del sistema. Esto explica por qué el BSP ha sido diseñado como un enfoque cerebro/cuerpo.
Bajo la dirección y desarrollado por el autor, el BSP fue y sigue siendo un modelo abierto, integrador y en constante evolución. Una estas primeras integraciones fue el uso de Brainspotting “con un ojo”. 

Está tomada del trabajo de Fredric Schiffer quien determinó que cada hemisferio del cerebro era como una personalidad separada (Schiffer, 1999). El acceso a ambos lados del cerebro a través del sistema visual se produce de manera cruzada respecto a los hemisferios. En consecuencia, desarrolló gafas de protección que limitaban la visión en ambos ojos de modo que, en cada caso, la luz entrante venía sólo del extremo izquierdo o del extremo derecho del ojo, activando el hemisferio opuesto en el cerebro. Al cambiar periódicamente entre las dos gafas, Schiffer observó una respuesta integradora que conducía la resolución de la cuestión. Antes del BSP el autor había utilizado el modelo de Schiffer con resultados interesantes junto con los movimientos oculares y el sonido bilateral. Estableció la hipótesis de que aplicando BSP en el ojo más activo focalizaría más el poder de su método cuando fuera necesario. Pero tuvo que desarrollar unas gafas modificadas puesto que la versión de Schiffer cubría la mayor parte del campo visual haciendo imposible el Brainspotting. En contraposición, las gafas del BSP fueron diseñadas para ocultar el 50% del campo visual, ya sea uno u otro ojo. Para determinar cuál de los ojos tenía mayor nivel de activación pidió a sus clientes que de modo alternativo cubrieran cada ojo para evaluar con la escala SUD el nivel del ojo abierto. El ojo con el nivel más alto en la escala SUD fue llamado “ojo de activación” y el ojo con el nivel más bajo “ojo de recurso”. Una vez que estaba determinado el ojo de activación, se podían poner las gafas adecuadas que dejaban expuesto el ojo de activación. El BSP de Ventana Interior se utilizó para encontrar el punto de máxima activación en el ojo de activación.

El abordaje con un ojo se utilizaba cuando el cliente manifestaba un procesamiento lento, o en casos de condiciones emocionales vagas como puede ser el trastorno de ansiedad generalizada o la depresión crónica o la fibromialgia. En un principio, el autor supuso que cuando se procesaba el nivel SUD hasta cero el proceso ya estaba completo. Pero se dio cuenta que podía ser que faltara algo y comenzó a revisar el ojo de recurso después de haber alcanzado el nivel SUD cero en el ojo de activación. Observó que en la mayoría de casos había presente una activación adicional y que era necesario determinar un nuevo Brainspot en este ojo secundario. En ocasiones el nivel SUD en el “ojo de recurso” se disparó a 7, 8 ó 9 y requirió un tiempo considerable de procesamiento hasta llegar a cero”. Para mayor información sobre el protocolo de esta variante de Brainspotting es necesario acudir al texto base de David Grand “Brainspotting“. ( 11  ) y ( 12 )

CONCLUSIONES
A las técnicas Anteojos Hemisféricos, Un Ojo por Vez y Brainspotting con Un Ojo, se les considera como parte de terapias que se han desarrollado los últimos 15 años, o sea, a comparación de otras son relativamente recientes. Y su modelo teórico se basa en la Integración Cerebral de los hemisferios, para un funcionamiento que permita reprocesar los temas a tratar y se logre un bienestar en la persona en la que es aplicada la técnica.
En lo particular, el autor de este artículo divulgativo ha facilitado la técnica de ‘ojo por vez’ o la de ‘Brainspotting con un ojo’ junto con otras técnicas de integración cerebral o con técnicas de Psicología energética, con resultados satisfactorios y sorprendentes.

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WEBGRAFÍA:

BIBLIOGRAFÍA
(  4 ) Marc, Joan. “Diccionario de Bioneuroemoción 2016”
 (  9  ) Solvey, Pablo, Dr., Ferrazano de Solvey, Raquel, Dra., y cols. “Terapias de Avanzada. Vol. I y II”. Segunda edición (2008) Argentina
( 11 )  Grand, David, Ph.D. (2010) “Brainspotting, un nuevo modelo de sintonía dual para la psicoterapia” Revista de Psicoterapia’ / Vol. XX - Nº 80
( 12 )  Grand, David, Ph.D. (2014) “Brainspotting”. Edición en español: Sirio
( 10  )  Mariella Norambuena Cid, Sabrina Ruz Zamora, y Jorge Vergara Salgado. “Efectividad de las Técnicas de Integración Cerebral – TIC en fobia específica”.Universidad UNIACC. Departamento de Psicología (2014)
-Dra. Mendo Zelada, Teresa Antonieta y Lic. Vásquez Olcese, César. Universidad Nacional de Trujillo. Facultad de Enfermería. Informe de investigación. “Efectividad de la técnica de los anteojos hemisféricos en el abordaje de experiencias traumáticas de adultos mayores”. (2008).

VIDEOS:

 





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