08 septiembre 2017

DEDOS DE LAS MANOS: TABLA E HISTORIAS



Nuestras manos son las extremidades superiores que nos conectan con el exterior, con lo demás y con los demás. Con las manos palpamos, acariciamos, creamos, tomamos, damos. Y este contacto físico y social con las cosas y las personas nos llega hasta los dedos, quienes reciben estímulos y reaccionan a lo de afuera y a lo de dentro de esa persona. Ningún dedo es azaroso. Es sabido que nuestro dedo pulgar tiene la ventaja evolutiva de poder manipular objetos grandes apoyándose con la palma de la mano y objetos medianos o pequeños apoyándose con uno o más de los otros dedos.

A los dedos se les ha dado una interpretación basada en lo cultural, en las costumbres o creencias que cada sociedad realiza. Vemos en ellos reflejadas interpretaciones de meridianos chinos de energía, mudras hindúes, señales con uno o más dedos para representar un mensaje (recordemos las señales de ok uniendo pulgar e índice, la señal de dinero separando el índice del pulgar, el saludo esotérico mostrando los dedos medio y anular, etcétera).


Menciona Jacques Martel: “Mis dedos son la manifestación concreta de mis pensamientos, mis sentimientos. Una herida en el dedo me indica que intento quizás hacer demasiado, que voy demasiado lejos o demasiado de prisa. Llevo mi atención en demasiadas cosas al mismo tiempo y mis energías están dispersas. Me
preocupo demasiado de las cosas por hacer. Poco importa la naturaleza de la herida (corte, rasguño, verruga, etc.) me preocupo con mis acciones presentes.
Habitualmente, el nivel de la herida y el tipo de tejido implicado (la piel o los huesos) son importantes. Por ejemplo, un corte hasta el hueso implica una herida más profunda que un simple rasguño. Compruebo el/los dedo/s implicado/s y la respuesta a mis preguntas estará más clara. A partir de ahora, tomo el tiempo de hacer una cosa a la vez porque acepto mi dimensión humana y corto mi impaciencia que me incita a adelantarme demasiado rápidamente”.

Comenta Brigitte Champetier: Los dedos muestran los desórdenes en la relación con los demás. Lo que ocurre en cada dedo, o en combinación con otros, da una información muy precisa. Por ejemplo, un corte en el dedo corazón de la mano derecha significará: ‘Tengo que cortar con mi pareja anterior o con mi amante’. Un dedo gordo haciendo pinza con el índice de la mano derecha: ‘Tengo algo que resolver con mi pareja actual’.  




HISTORIAS DE DEDOS (CASOS REALES)

*Estos elementos culturales, tienen el filtro de la cultura social, he hablado de los dedos, ligados a la sexualidad en nuestra cultura, o al matrimonio, pero hay países en que no ponen la alianza ahí sino en otra parte, entonces si hay un problema de matrimonio, será otro dedo u otra parte del cuerpo que hará un síntoma, y luego hay la historia personal.Un hombre había hecho una parálisis de los dedos de la mano, simplemente durante la guerra de Algeria, fue obligado a matar a Algerianos y él no quería, pero si no lo hubiera hecho lo habrían matado a él. Hizo una parálisis. Mató a un hombre y no quería matar a este hombre! hizo una parálisis de estos tres dedos. Estos dedos no están vinculados a su ego, al juicio o a la sexualidad, no es una coloración europea, sino vinculado a su propia experiencia personal.


*La Sra. X, enfermera, trabaja muchísimo. Se ocupa de sus hermanos y hermanas y de sus hijos. Un día, al volver de una jornada laboral agotadora, su hermana y su cuñado llegan de improvisto y le piden que prepare una de sus especialidades. No se atreve a decir que no, se supera a ella misma (sobrepasa sus posibilidades) para hacer placer y alimentar a los suyos. Días más tarde, aparece una parálisis de los dedos de la mano derecha. Es el comienzo de un oligodendrocitoma. Su shock tuvo lugar en la cocina, cuando se sintió obligada a preparar ese plato, en ese mismo instante, deseó echar a todo el mundo e irse a dormir. Doble presión: quería sobrepasarse y no le apetecía, a la vez. Su conflicto fue un conflicto motor. Su tumor cerebral se localizaba en el relé cerebral que controla los músculos de la mano derecha (córtex motor izquierdo). Esta mujer vivía el mismo conflicto desde hacía años, este acontecimiento fue el desencadenante de su síntoma.


*Un agricultor se despierta un día con hormigueos parecidos a un síndrome del canal carpiano, problemas de sensibilidad en tres dedos de la mano izquierda. Le diagnostican un tumor cerebral... ¿Por qué la mono izquierda? ¿Y esos tres dedos? Le pregunté qué le había sucedido ese verano que venía de pasar y me respondió que nada. Hice pasar a su mujer, que estaba en la sala de espera, y le hice la misma pregunta. Empezó a explicar:
“¿Te acuerdas, a finales de julio, de un árabe que vino a pedirte trabajo? Se lo diste diciéndole que viniera al día siguiente a las 8. No vino, pero vino el tercer día, insultándote porque no querías contratarlo y te amenazó con quemar la granja y matarte.”
Fue para el señor un estrés que reactivó un shock más antiguo. Estuvo en la guerra de Argelia. Allí mató y torturó argelinos. Aguantaba el fusil con los tres dedos de la mano izquierda...
Ese hombre se encontraba fuertemente en la negación: aquel verano no había sucedido nada especial. Luego se puso a llorar pensando en estos dos acontecimientos, pero al cabo de algunos instantes se detuvo y dijo: “No es para tanto, no para hacer una enfermedad”. El recuerdo de esos sucesos le provocó una gran emoción que se apresuró a reprimir, banalizar y que dejó de expresar.


*El paciente deja caer un jamón muy bonito y se dice: “He hecho algo muy grave”. El reumatismo afectar{ a los dedos de la mano. La fase de curación dura varios meses, durante los cuales realmente no podemos coger nada. Somos torpes, lo que desencadena un nuevo conflicto, desvalorización, nueva fase de estrés. Se detiene la fase de curación, recidiva del conflicto. Es un círculo vicioso.


*En el conflicto auto – programante, en vez de que nos agreda un suceso exterior, es nuestro propio cuerpo que es fuente de un nuevo conflicto. Esto da conflictos en bucle. Es un fenómeno frecuente que da cronicidades, y la persona tiene dificultades para liberarse de ellas porque ya no se necesita ningún fenómeno exterior sino que es por sí mismo, solo, que uno recae en el conflicto. Una mujer secretaria se desvalorizaba a causa de reumas que la incapacitaban para escribir a máquina. El cartílago de sus dedos se ahuecaba. Cuando dejaba de desvalorizarse, sus dedos se reparaban de modo inflamatorio. Por este hecho, aún menos podía usar sus dedos, lo cual era fuente de un nuevo conflicto de desvalorización. Cuando conseguía superar este segundo conflicto, pasaba en fase de curación, con, otra vez, inflamación y un hinchazón de los dedos. Aún menos podía servirse de sus manos y seguía una desvalorización aún más grande, etc.… Había llegado a una cronicidad dramática, hoy curada.


*M.L. tenía reuma al nivel de los pulgares e índices. Curiosamente, esta solamente estos dedos los que estaban afectados. Y son los dedos que, en nuestra cultura, sirven simbólicamente a hacer el gesto referente al dinero, la moneda. Este hombre tenía problemas financieros, se desvalorizaba porque no lograba ganar dinero, y esta desvalorización vinculada al dinero tocaba estos cuatro dedos.
Mirando más lejos, buscando porqué tenía estos comportamientos de fracaso frente al dinero, descubrimos una historia familiar muy cargada alrededor de este problema.
Su padre tenía una creencia muy fuerte, según la cual el dinero era malo. Decía que o se está bien (moralmente hablando) o se tienen bienes (dinero).
Su abuelo, una especie de genio, que había concebido diversos anuncios publicitarios para productos de gran distribución. Estos carteles marcaron su época, y algunos tuvieron un éxito tal que aún se conocen y usan hoy día. A pesar de un talento reconocido, este hombre se hacía voluntariamente pagar una miseria. Él también tenía un problema de dinero. Todo esto parecía llevar la marca de la culpabilidad.
El bisabuelo de M.L., por fin, era un hombre rico. Cuando empezó la guerra del 1914, pagó a un hombre para ir en su lugar. Este hombre fue matado en el frente. Así, porque tenía dinero para pagarle, un hombre había muerto por su culpa. Empezó a odiar el dinero, y este odio, esta desconfianza, se transmitió en varias generaciones.


*Una mujer que teclea en el ordenador y su jefe le va haciendo reproches. Se siente desvalorizada en cuanto a la excelencia de su gesto, lo que conllevará al reumatismo de los cartílagos de los dedos.


*Un hombre que sufre reumatismo desde la infancia. A los 10 años, un compañero de la escuela le pega, y éste lo empuja contra la pared. Una semana más tarde el chaval muere de un traumatismo craneal. Este hombre sufre una poli artritis a nivel de las manos en forma de garra puesto que continuamente desearía poder devolverle la vida al compañero.


*Una vieja agricultora, haciendo broma, su familia le dice: “¿crees que tienes tiempo de comer con nosotros?, “Es que con que necesitas mucho tiempo para recoger las patatas”. Poli artritis en las manos de la agricultora.


*Dedos soldados (pegados): No dejar pasar algo (ej. Ruina en la familia durante varias generaciones) .


*Esclerodactilia: engrosamiento y estiramiento de la piel en las manos y en los dedos de las manos.


*El síndrome de Raynaud se define como palidez o cianosis episódica de los dedos debida a la
vasoconstricción de las pequeñas arterias o arteriolas que los riegan, y se produce en respuesta al frío
o al estrés emocional.
Las crisis vasoespásticas afectan especialmente a los dedos de las manos, pero también pueden
afectar a los dedos de los pies. Asimismo se han descrito en la nariz y en las orejas, e incluso en el
pezón.
Los conflictos biológicos tienen relación con la desvalorización por no poder retener, atrapar, por no ser
capaz de hacer algo, de ejecutar un trabajo. Hay una tonalidad de muerte, de querer retener a alguien
que ha muerto, o de evitar que alguien se dirija a la muerte. La desvalorización afecta a las arterias, por
las que pasa sangre oxigenada, y por lo tanto hay una noción de «no poder ser efectivo o eficaz». Hay
que tener en cuenta el significado de la zona afectada..


*Por ejemplo, una mujer de treinta y dos años tiene un quiste sinovial del tendón extensor del dedo índice de la mano derecha. Trabaja en un laboratorio (trabajo de precisión) y su jefa es una mujer incompetente que desconoce el trabajo que dirige. Los compañeros se reparten las tareas entre todos.
Un análisis concreto que ella realiza debería haber sido revisado por su jefa, pero sabiendo que no sabe supervisarlo, ella ni se lo dice. Cuando el resultado llega a la jefatura superior, la recriminación recae sobre ella.


*Por ejemplo, una mujer tiene artrosis en el carpo y el metacarpo del dedo pulgar e índice. Vive desde siempre una confrontación con su padre. Por su genealogía, es heredera universal de la abuela paterna, una mujer dictadora. También es heredera universal de la abuela materna, una mujer que se queda sin nada cuando muere su marido. El abuelo materno es un hombre alcohólico que, embaucado por un sobrino, firma un papel en el que le deja toda la herencia. Recordemos que se firma con el dedo pulgar y el índice.


*La consecuencia de la enfermedad de Still es el dolor que se registra ante cualquier movimiento de las manos y de los dedos, y la incapacidad de agarrar con firmeza, lo que impide tareas normales. Esta afección es una típica «enfermedad de secretarias», considerándose como desencadenante el escribir a máquina. La verdadera causa es la sobrecarga psíquica y laboral.


*Cutícula en dedo de la mano.La cutícula es una capa muy fina de piel, una especie de película que se forma en la base de la uña. Cuanto más gruesa es la cutícula y más rápidamente crece, más tendencia tengo a ser duro hacía mí. Me critico constantemente por futilidades porque soy perfeccionista. Acepto ¯© ver que soy un ser humano en evolución y que siempre hago mi posible. Dejo de juzgarme tan severamente y me acepto tal como soy para poder seguir adelantando armoniosamente.


*Al chuparme el pulgar, deseo así volver a crear la sensación de bienestar que sentía cuando estaba en el vientre de mi madre. También ocurre que el pulgar esté sustituido por el dedo medio (mayor), el cual representa la sensibilidad. El calor y la humedad de mi boca me procuran la seguridad, la sensación de estar al albergue del mundo exterior. Debo reforzar mi sentimiento de seguridad interior, cuidando de mí y dándome placer.


*El ácido úrico de la sangre se deposita en forma de cristales en las articulaciones y los riñones. De manera especialmente frecuente, son afectadas las articulaciones de los dedos y de las rodillas. A través de la progresiva inflamación de las articulaciones, se forman los conocidos nudos de la gota. Debido a esta afección la persona se vuelve físicamente rígida e inflexible. La conciencia, bloqueada e inarticulada, acompaña esas manifestaciones de endurecimiento que afectan dolorosamente al cuerpo. Obliga a la persona a «volver en sí misma», calmarse, a abandonar sus actitudes autoritarias y dominantes.


*La enfermedad de Dupuytren provoca el cierre progresivo de la mano, principalmente de los dedos cuarto y quinto, por la retracción de la aponeurosis palmar superficial.
Hay que tener en cuenta todos los conflictos relacionados con la mano y con el significado de los dedos afectados, generalmente el anular y el meñique: autodevaluación en relación con la ejecución de un trabajo, con «no poder llevar las riendas» o «no poder soltar las riendas», con relación a una alianza y un secreto. La mano extendida es signo de bienvenida, una muestra de no tener armas ni intenciones agresivas. La enfermedad de Dupuytren impide abrir totalmente la palma de la mano.


*Pienso en una joven chica que llega de la escuela, que llega un poco más tarde a casa, abre la puerta de casa y en medio del salón está su padre, totalmente desnudo con una mujer, está engañando a su esposa y los dos están en unos juegos amorosos muy violentos para la niña, para la adolescente, en este momento debe callarse para que la pareja no se divorcie, pues su padre le pide que no diga nada. Ella dice: -No he visto nada, no pasa nada, no es nada!
Después ella disimula, y va olvidando. Cuando algunos años más tarde buscará el origen de su enfermedad, ella tiene completamente olvidado este momento, justo hasta este instante. No puedo expresarlo, no puedo continuar siendo agredida por este recuerdo, que es como una energía, una pulsión que tengo necesidad de expresar, una violencia que está en mi interior, pero como no tengo derecho habrá un rechazo, una amnesia, una anestesia completa, luego la expresión en un síntoma. ¿En qué síntoma lo ha expresado ella? Su resentido del momento en que descubre que su padre engaña a su mujer es: “Tengo miedo que papá y mamá se divorcien y si lo hacen será por mi causa si denuncio a papá, así pues a causa del secreto que conozco, se puede comprometer el matrimonio porque él ha tenido una sexualidad fuera del matrimonio, y no quiero que se separen.
Es su experiencia, su vivencia en este instante, otra niña habría podido resentir otra cosa!
Entonces ella tiene necesidad del contacto de sus padres, el contacto es asegurado por la piel, por las mucosas, hay esta necesidad biológica de contacto de piel, ella asiste a esto, rechaza de forma asociada este evento, es decir que va a hacer una patología de tres dedos, el dedo del secreto, secreto de familia, el meñique. El dedo de la pareja, de la alianza, y el dedo de la sexualidad. Va a hacer eczema que corresponde a la separación, conflicto con una separación, y hace el eczema a los 48 años, edad de su padre en el momento en que su hija lo sorprende.
Cuando ella llega a los 48 años conecta con esta historia, empieza con un eczema durante varios años, y en el instante , el día en que se reencuentra con este evento, la coherencia de este evento, la emoción de este evento, el resentido, la vivencia biológica de este evento, en este momento todo termina, sus padres quizás estén muertos o divorciados u otra cosa, en todo caso ya no tiene el mismo valor que durante la adolescencia o la infancia. Pero esta parte es como si estuviera cerrada en su inconsciente, o se ha vuelto como autónoma, poco importa, esta parte ha dejado de crecer, y cuando ella encuentra este evento sana en varios días.


*Veamos el caso de una mujer de cincuenta y dos años, profesora de primaria, con artritis en los dedos de las dos manos. Llevaba dos cursos escolares sintiéndose inútil en su trabajo, porque no le gustaba manipular la plastilina ni el barro en los juegos de los niños y pensaba que así no podía enseñarles suficientemente bien para el desarrollo de sus habilidades manuales. Había pedido que le cambiaran de nivel para trabajar con niños mayores, pero, mientras esperaba que su petición fuera aceptada, se le manifestó la artritis.


*Veamos por último el caso de un médico de cincuenta y cuatro años con artritis reumatoide. Se le diagnosticó a los treinta años. A nivel de su línea contemporánea, se observa que el diagnóstico coincidió con una autodevaluación profesional que se manifestó en ambas manos en forma de dolor, inflamación e impotencia funcional en los dedos. Había sido «castrado» por su padre durante la adolescencia. Tiene un Proyecto Sentido de trabajo, trabajo y trabajo: «para ser alguien, tienes que trabajar y estudiar». Al revisar su transgeneracional, vemos que es doble de una bisabuela paterna (línea materna, es decir, la madre de su abuela paterna). Tanto su abuela como su bisabuela tuvieron artritis reumatoide. Su padre también tuvo artritis en las manos. El consultante, gracias a su profesión, hace una reparación a estos miembros de su clan. Aquí podemos constatar la amalgama de conflictos que presenta esta enfermedad crónica de etiología autoinmune.


*Un conocido mío se ha roto un hueso de la mano, concretamente en el dedo pequeño. Mi experiencia en BNE (BioNeuroEmoción) me indica que se trata de un secreto y, por lo tanto, empiezo a indagar en esa dirección. Le pregunto dónde sucedió, qué estaba pasando, con quién estaba, de qué se hablaba. Las respuestas son rápidas: su novia le preguntó si la había engañado alguna vez. Todo esto venía a cuento porque habían visto al padre de él con otra mujer. No importa el resto de la historia que me cuenta; lo fundamental es que, ante una situación emocionalmente impactante, el inconsciente, que reclama alimento, alimento emocional, activa la emoción de programas que yacen ocultos en el inconsciente de la persona, programas que, a su vez, se mantienen conectados con el inconsciente familiar o inconsciente transgeneracional, como en este caso.


*Hombre, sesenta y cuatro años. Diagnóstico: Lipoma en el cuello. Sentido biológico: El sentido biológico de la grasa es protección. Se genera el lipoma para proteger del ataque del depredador. Es en el cuello donde un depredador muerde.
Capa embrionaria: Mesodermo nuevo. Conflicto desencadenante: A los quince años sufrió una agresión.
Desarrollo de la consulta (T: terapeuta, C: consultante):
T: ¿Desde cuándo tienes el lipoma?
C: Desde hace quince años, cuando tenía unos cincuenta.
T: ¿Qué pasó entonces? ¿Qué situación estabas viviendo en ese momento?
C: Me agredieron en una discoteca. Era verano, estaba en Cabanes, Castellón. Mientras estaba en una barra, me hice el chulo con un hombre. Hice el gesto de pegarle sin tocarlo. Pero, al salir de la discoteca, sin mediar palabra, se acercó un hombre de aspecto grueso y me pegó. Supongo que sería amigo del tipo de la barra.
T: ¿Qué pasó a los veinticinco años? [Aplicamos los ciclos biológicos memorizados y dividimos por la mitad la edad del conflicto desencadenante].
C: Tuve otra pelea. [La imagen del consultante es la de una persona pacífica, por su forma de vestir y su aspecto general. Aquí se intuye la clave del caso: «Soy agresivo, pero ofrezco una imagen pacífica»].
T: Vamos al árbol.
Eres hijo de una fiestamanía. Naciste a los nueve meses de la muerte de tu hermano. Se produjo un sentido biológico de procrear después de perder un hijo. ¿De qué murió tu hermano?
C: De sarampión.
T: Eres doble del abuelo paterno por nombre.
C: Me parezco físicamente a él y tengo el dedo meñique deformado como él.
T: Tu síntoma me hace pensar que lo querían matar o que estaba en peligro. ¿Qué tal la relación entre tus padres?
C: Yo solo oí una bronca. Fue una bronca de noche. Por cierto, la abuela paterna es de padres desconocidos.
T: Es ilegítima, por lo tanto «no existe». Este es un secreto que tu padre hereda, tiene que ver con el dedo meñique. Son cosas que hay que esconder. La imagen es importante, por eso discuten de noche. Eres doble de tu abuelo materno. ¿Cómo era este hombre?
C: Era un buen personaje, pero no le dio buena vida a mi abuela. Ella era una santa. Aunque la imagen que daban era perfecta.
T: Por eso tienes un resentimiento contra los hombres y lo manifiestas teniendo solo hijas. El programa de los abuelos es de «ser pacífico». Esta era la imagen que el abuelo materno daba. Y la agresividad, que el abuelo paterno quería esconder, estaba bajo esa máscara. Podemos ver dos ramas del árbol: la paterna, que sería la imagen que se quiere esconder; y la materna, que sería la imagen que se da. Es como si se equilibrasen las dos. Tu programa es demostrar al mundo lo falsos que eran tus progenitores, pues las relaciones se mantenían para salvar las apariencias.
El programa del síntoma es el siguiente: tú eres hijo de la agresividad, atraes la agresividad. Y tu inconsciente te protege con el lipoma. No resolverás el síntoma hasta que reconozcas e integres tu agresividad, tu sombra.
Hay que hacer el duelo y cortar los programas de los abuelos, sobre todo del abuelo materno y del hermano muerto. Y como llevas un programa de que «las mujeres son buenas», durante la relajación sabrás qué hacer con el Proyecto Sentido de tu madre.
Lógica del árbol: Agresividad detrás de la imagen.


*Mujer, cuarenta y cuatro años. Diagnóstico: Dolor en el dedo índice. Dolor lumbar en L4-L5.
Sentido biológico: El dedo índice sirve para acusar; L4 y L5 hacen referencia a comparaciones familiares y conflictos sexuales: impiden la postura de lordosis, en un contexto de compararse y desvalorizarse sexualmente.
Capa embrionaria: Mesodermo nuevo. Conflicto desencadenante: Cuatro meses antes había sufrido un conflicto emocional relacionado con un compañero de trabajo. Ella esperaba que él se enamorase de ella, pero esto nunca sucedió.
Desarrollo de la consulta (T: terapeuta, C: consultante):
T: ¿Desde cuándo te duele el dedo?
C: Hace tres meses y medio.
T: ¿Qué pasó poco antes en tu vida? ¿Cuál era tu situación?
C: Un amigo, compañero de trabajo, se vino a vivir a mi casa. Se quedó sin piso y le ofrecí mi casa.
T: ¿De qué lo acusas o de qué te acusas? ¿Qué pensabas cuando le ofreciste el piso?
C: Pensé que nos podía ir bien a los dos. Tenemos diferencias en distintos aspectos y ambos podíamos
aprender de la convivencia.
T: ¿Qué pasó cuando lo metiste en tu casa?
C: Lo conocí más, vi cosas y me di cuenta de que no nos acercábamos nada. Él hacía su vida y me sentía desatendida.
T: ¿Tú esperabas que hiciera algo? ¿Le dijiste que tenía que hacer algo en concreto? Su mapa y el tuyo son distintos. ¿Qué esperabas de él y no le dijiste? Para tu inconsciente, es como si se lo hubieses dicho, aunque no lo hicieras.
C: Yo esperaba que nos enamorásemos, pero eso no sucedió.
T: Pero para tu inconsciente era un hecho. Cuando te diste cuenta de que no iba a ocurrir y no lo echaste de tu casa, te comportaste de forma incoherente y apareció el síntoma. El dolor lumbar hace referencia al conflicto sexual, lo biológico es que, si un hombre te gusta, vive en tu casa y esperas enamorarte, tengas relaciones sexuales con él.
Vamos al árbol. Con tu primer marido estabas en incesto. Te casaste con tu «hermano» para no tener relaciones sexuales ni hijos. Pero tuviste una hija, que es doble de su padre y está en línea maestra contigo.
Tu segundo marido es doble de tu madre y de tu abuelo materno por fecha de defunción. ¿Cómo te llevas con tu madre?
C: No tenemos una relación de madre e hija.
T: ¿No te has sentido hija de tu madre?
C: No, yo solo era una hija más en una fábrica de hijos. Mi madre solo quería tener varones.
T: Llevas un programa de necesidad de ser querida. Si tu madre no te quiere, no te quiere. Libera a tu madre de tu necesidad de quererte como tú quieres que te quiera. El programa es de hija no deseada. Eres doble de tu abuela materna. ¿Qué sabes de ella?
C: Poco después de casarse, mi abuelo empezó a tener relaciones sexuales con la hermana de mi abuela. Y mi abuela las consentía. Siempre vivieron los tres juntos.
T: Tu madre es fruto de una relación en la que las mujeres están desvalorizadas y priman los hombres. Lleva un programa de prostitución, o de dificultad para encontrar pareja. Es un programa que o se reprime o se explota. Tú lo reprimiste casándote con tu hermano. Y tu madre, con su consentimiento y sumisión, tiene un programa de aceptar la relación con cualquier hombre. Ella es heredera universal de su padre, y el programa consiste en priorizar al hombre.
También eres heredera universal de tu abuelo paterno. ¿Qué sabes de él?
C: Mi abuelo paterno era violento, agresivo, ludópata. Nunca estaba en casa.
T: Tú reparas el programa de vida disipada de tu abuelo. Él no supo ser fiel, y tú le enseñas cómo. Tu abuela paterna es doble de su hijo. Lo sobreprotegía. Tienes dos programas: uno de prostitución y otro de fidelidad. Durante el duelo, cortaremos con el Proyecto Sentido de tu madre, con el programa de la abuela materna y con el del abuelo paterno. Por la relación entre la abuela materna y al abuelo paterno, se ve que el tuyo es un árbol espejo.
Lógica del árbol: Equilibrar la sexualidad de las mujeres del clan.


*Nota 1: Las historias/casos expuestos provienen de los siguientes libros:

Corbera, Enric y Marañón, Rafael. “Tratado de Biodescodificación”. Ediciones El Grano de Mostaza.
Corbera, Enric y Batlló, Montserrat. “Tratado en Bioneuroemoción”. Ediciones Kier.
Corbera, Enric y Rubio, Rosa. “Visión Cuántica del Transgeneracional”. Ediciones El Grano de Mostaza.
Corbera, Enric y Marañón, Rafael. “El Código secreto del síntoma”.
Fleche, Christian. “Mi cuerpo para curarme”. Ediciones Collection Parole.
Fleche, Christian. “Descodificación biológica de las enfermedades”.
Fleche, Christian. “Conferencia sobre Transtornos de conducta (18 enero 2013)”
Tepperwein, Kurt.  “Lo que tu enfermedad quiere decirte. El lenguaje de los síntomas”. Ediciones Elfos.
Martel, Jacques.“El Gran Diccionario de las Dolencias y Enfermedades”. Editions Quintessence.


*Nota 2: La tabla sobre el significado de los dedos de la mano fue elaborada con base en los siguientes libros y referencias:
Bourbeau Lisa. “Obedece a tu cuerpo ¡Ámate!”. Ediciones Sirio.
Champetier de Ribes, Brigitte. “Constelar la Enfermedad desde las comprensiones de Hamer y Hellinger”. Ediciones Gaia.
Craig, Gary. “Emotional Freedom Techniques. El Manual. Técnicas de Liberación Emocional. Sexta Edición.
Hartmann, Silvia. “Aventuras con EFT”. Ediciones Grixó.
Hay, Louise. “Sana tu cuerpo”. Editorial Urano.
Hay, Louise y Schulz Mona Lisa. “Todo está bien”. Editorial Diana.
Martel, Jacques.“El Gran Diccionario de las Dolencias y Enfermedades”. Editions Quintessence.
Romero, Joman. “Conocernos”. Editor: CreateSpace Independent Publishing Platform.
Staehle, Jacques. “Tratado de Digitopuntura. Una energía que cura”. Ediciones Sirio.








 *DESCARGA el archivo donde el texto anterior y además la TABLA con el significado de los dedos de las manos según Jacques Martel, Lisa Bourbeau, Louise Hay, el EFT, Silvia Hartmann, Joman Romero y  Brigitte Champetier (con letra legible):